Su
actitud hacia el niño ¿es demasiado agresiva?
Procure
no utilizar maneras agresivas con el niño, pues
esto solo puede empeorar su conducta, perjudicar la
relación de éste con usted y favorecer
que, a su vez, su hijo aprenda a utilizar la agresividad
como forma de imposición.
Procure estar bien consigo mismo: intente relajarse,
hacer algún deporte o pregúntese de qué
manera puede usted desahogar el estado nervioso y de
sobrecarga que le causa ese estado. Sintiéndose
usted mejor, podrá atender mejor a su hijo.
Si su hijo es muy movido, favorezca que realice actividades
de movimiento: llévelo al parque o a lugares
amplios y abiertos donde pueda desahogarse sin limitaciones.
Intente cambiar su actitud respecto al niño,
procurando ser más tolerante.
Cuando le sobrevenga el enfado hacia él, procure
respirar hondo, contar hasta 3, y pensar cómo
va a proceder ante esa conducta.