Mi
hija sufre pesadillas o terrores nocturnos, ¿qué
puedo hacer?
Mi
niña de 4 años 9 meses esta sufriendo de pesadillas
o terrores nocturnos, que no sé como manejar.
Despierta en sollozos a la medianoche o de madrugada
y cuando me acerco a su cama me dice que me vaya y si
no me voy de su dormitorio, ella se sale y se va a la
sala pero todo esto lo hace llorando y como renegando,
despues de un rato que la dejo tranquila pero observándola,
se pone a llorar y me llama para que la calme y la abraze.
He estado leyendo sobre los terrores nocturnos y no
sé a que pueda deberse.
Creo
que debo comentarle que por motivos de mi trabajo salgo
temprano de mi casa con mis dos niños y la empleada
a la casa de mi madre, ahí se quedan mi niño
de 2 años y la empleada, pues mi hijita se va a la escuela,
pero cuando ella sale de la escuelita se va a la casa
de mi hermana que está enfrente de la casa de
mi madre. A veces creo que son estas cosas las que le
crean estas pesadillas a mi hijita. El problema es que
mi niña no puede quedarse con su hermano en la casa
de mi madre, porque mi niña es muy caprichosa y mi hermana
la ha acostumbrado a hacer su voluntad, eso hace que
sea dificil que se quede con su hermanito. Ademas, mi
niña tiene rabietas cuando no hacemos lo que ella quiere
como por ejemplo que se le compren golosinas a la hora
que ella quiere.
Les agradezco me den una orientacion para tratar las
pesadillas y las rabietas de mi hija.
Respuesta:
¿Ha probado de hablar con ella, al día siguiente, sobre
lo ocurrido durante la noche? Inténtelo. Si no recuerda
nada, estaríamos hablando de terrores nocturnos; por
el contrario, se trataría de pesadillas.
Si se tratase de terrores nocturnos, Uds. ya proceden
de la forma correcta, pues no se puede hacer más que
esperar a que pase "la crisis", abrazándola para que
se tranquilice y se sienta protegida.
Revise si la niña, durante el día o poco antes de acostarse,
está sometida a demasiada excitación que podrían desencadenar
en ella estos miedos; o si ve escenas violentas en TV,..
Las pesadillas, sin embargo, son habituales en los niños
de 3 a 6 años. El proceder sería el mismo. Si en un
tiempo prudencial, esto sigue repitiéndose acuda a su
pediatra para que descarte cualquier otra alteración
de tipo físico.