Mi
hija de 2 años y 4 meses reacciona agresivamente
por el menor motivo y padece de constantes infecciones
de oído, ¿qué me recomiendan?
Mi
hija es la segunda de 3 hermanitas, convive con los
padres, abuelos, primos y tíos. Su carácter
es muy fuerte, no le gusta convivir mucho con otros
niños (excepto sus primos), y creo que ya no es normal
su comportamiento, ya no es una simple rabieta o pataleta,
sino que ya reacciona mas agresivamente por el menor
motivo y no entiende si le hablamos, la llevamos a otro
lugar, con unas nalgadas, etc., ya lo hemos intentado
todo pero sigue igual. Sufre de problemas del oído (frecuentes
y dolorosas infecciones) pero no sé si sería
necesario llevarla al psicologo infantil, ¿qué
me recomiendan?
Respuesta:
Con los datos que me aporta y teniendo en cuenta la
corta edad de la niña, considero que la dolencia física
que padece (las frecuentes infecciones de oído) están
jugando un papel importante en todo esto. Puede que
esa molestia, tan repetitiva y dolorosa, esté influyendo
en su carácter, haciéndolo más irritable e irascible.
Es pequeñita aún, y Vd. me cuenta que de las dos hermanas
que tiene, una de ellas es aún más pequeñita que la
niña en cuestión: puede que no esté llevando nada bien
este tema. Habría que conocer con más detalle todo el
historial de la niña, desde el embarazo para poder precisar
si esta puede ser también una causa que se añade a la
problemática de la niña.
También me indica que conviven con ella un alto número
de personas (abuela, tíos, primos, hermanas, padres):
probablemente demasiado movimiento alrededor de una
niña con molestias de oído, que sigue siendo pequeña
pero que ya no es la más pequeña de la casa. Intenten
ser tolerantes con ella, pero sin sucumbir a sus rabietas.
Cuando las haga, no consientan en lo que la niña pretende
conseguir en ese momento, pero tampoco le peguen ni
se enfurezcan con ella; esperen con calma, en la medida
de lo posible, a que termine "su rabieta" y luego, sobre
todo, no cedan.
Cuando ella observe que con esa actitud no consigue
lo que quiere, terminará por desaparecer su conducta.
Si ven que persiste esta irritabilidad y agresividad
de la niña, no duden en acudir a un psicólogo infantil,
que les orientará debidamente. Pero antes que nada,
hagan (que supongo que ya viene siendo así) por solucionar
su problema de oídos.