Esta
es una información básica que Ud. debe
conocer para iniciar el tema de las drogas.
Droga:
es cualquier sustancia natural o química que
al ser introducida a nuestro organismo produce cambios
físicos, emocionales o mentales en él.
Hay
que hacer una distinción entre la adicción
física o dependencia física y la dependencia
psicológica. Una adicción física
a una droga es un hábito formado físicamente
por el que el cuerpo crea una necesidad física
de una droga, de forma que su ausencia repentina da
lugar a síntomas de abstinencia. La dependencia
psicológica es el desarrollo de una necesidad
psicológica persistente, algunas veces dominantes,
de una droga que origina una compulsión por tomarla.
Las
drogas de las que se suele abusar más se pueden
agrupar en varias categorías: narcóticos,
estimulantes, depresores, alucinógenos, marihuana
e inhalantes. El alcohol y la nicotina(tabaco) también
son drogas pero lícitas.
¿Cuáles
son los factores de riesgo para el consumo de drogas?
La
iniciación en la drogadicción es consecuencia
de la interacción compleja de diferentes factores.
Influyen tanto características cognitivas, del
desarrollo y rasgos de personalidad o temperamento individual,
como factores familiares, sociales y culturales. Las
influencias más tempranas hacia el consumo del
tabaco, alcohol u otras drogas provienen del medio familiar.
Se han identificado como factores de riesgo para la
drogadicción las situaciones de rechazo de los
padres hacia el niño o el adolescente, el exceso
o el déficit de control parental y los divorcios
conflictivos. Lo mismo ocurre en familias disfuncionales
con antecedentes de abuso. Un niño o adolescente
con una escasa autoestima, un bajo rendimiento escolar,
falta de expectativas e ideales, también se encuentra
en una situación de riesgo aumentado.
Ciertas
alteraciones de la conducta manifestadas en los años
preescolares progresan en la adolescencia hacia síntomas
más severos como el robo, la conducta agresiva
o el abuso de drogas. Las dificultades en la crianza
de un "niño difícil" pueden
generar alteraciones en el vínculo con sus padres
que exacerban las disfunciones de la conducta del niño.
Las conductas negativas o desafiantes pueden conducir
a un exceso de crítica o aislamiento por parte
de los padres.
La
adicción a drogas ha sido estudiada también
desde el punto de vista genético. Investigaciones
realizadas en niños adoptados, hijos de padres
biológicos alcohólicos, determinaron que
presentaban un mayor riesgo de desarrollar dependencia
del alcohol. Los hijos de padres alcohólicos
poseen un elevado riesgo de manifestar problemas conductuales,
psicológicos, cognitivos, así como también
desarrollar alteraciones por déficit neurofisiológicos.
A
veces el problema es conocer si los hijos son consumidores
de drogas. Para saberlo, hay síntomas que
pueden indicar si las está usando:
*Aparecer
y desaparecer en intervalos regulares sin razón
aparente, presentando cambios del comportamiento.
*Disminuir
paulatinamente el rendimiento escolar.
*Incumplir
los deberes y obligaciones, alterando la disciplina
del núcleo familiar.
*Presentar
cambios de carácter y violentas crisis de mal
humor.
*Robar
dinero u objetos en el colegio y el hogar.
*Pedir
dinero prestado frecuentemente.
*Cambiar
el grupo habitual de amigos.
*Tener
cápsulas, tabletas u otras sustancias no indicadas
por el médico.
*Usar
un lenguaje extraño, que pudiera ser propio de
ese mundo.
*Gastar
demasiado dinero sin explicación aparente.
También
hay síntomas físicos evidentes del consumidor
de drogas:
Confusión,
crisis de miedo, mal aliento, excesiva expectoración,
necesidad imperiosa de consumir dulces, desorientación,
congestión de nariz, ojos y garganta, hablar
mucho, temblores, etc.
¿Qué
hacer si mi hijo consume drogas?
¡No
se deje arrastrar por el pánico¡ Y no se culpe.
Ahora lo importante es mantener la calma, descubrir
lo que está sucediendo y obtener la ayuda que
necesita para detenerlo. Incluso cuando los signos son
evidentes, lo que habitualmente se produce cuando el
niño o el joven las toma, es que los padres no
quieran admitir que su hijo pueda tener algún
problema. La cólera, el resentimiento, la culpa
y el sentimiento de fracaso como padres son algunas
de las reacciones comunes.
Si
su hijo consume drogas, es importante que evite culparse
a sí mismo del problema y que obtenga la ayuda
necesaria para que deje de hacerlo. No se enfrente a
su hijo sometido en ese momento a la influencia del
alcohol o las drogas, espere a que esté sobrio,
después analice con él sus sospechas con
calma y objetividad. No es fácil, si necesita
tranquilizarse, de primero un paseo y luego comience
la conversación.
Hable
con su hijo sobre las drogas y establezca normas familiares.
Es extremadamente importante que el mandato de "no
a las drogas" quede establecido claramente, comprobando
que lo ha comunicado claramente. Ante una violación
de las reglas, imponga y mantenga las normas disciplinarias
decididas por la familia. No ceda ante la promesa de
su hijo de que no volverá a hacerlo.
Si
su hijo ha desarrollado pautas de uso de drogas, o incluso
ha llegado al punto del abuso de ellas, probablemente
usted necesitará ayuda especializada para intervenir.
De
entrada debe comunicarlo a su pediatra, por ser éste
el profesional más cercano al niño y/o
adolescente. El pediatra evaluará la situación
y buscará asistencia con el psiquiatra infantil,
psicólogo infantil o el terapeuta conductual
infantil, según el caso. No dude en buscar
ayuda y no se avergüence de ello.
Para
concluir he aquí 10 pasos para ayudar a su
hijo a decir NO a las drogas:
1
- Hable con sus hijos acerca del alcohol y otras drogas.
2
- Escuche realmente a sus hijos.
3
- Ayude a sus hijos a sentirse bien consigo mismo.
4
- Ayude a sus hijos a desarrollar valores firmes y adecuados.
5
- Sea un buen ejemplo para ellos.
6
- Ayude a sus hijos a afrontar la presión de
sus compañeros.
7
- Establezca normas dentro de la familia sobre las drogas
y el alcohol.
8
- Fomente las actividades sanas, deportivas y recreativas.
9
- Agrúpese con otros padres.
10-
Solicite ayuda si tiene algún problema relacionado
con el alcohol o las drogas.
Dr
Eduardo Hernández González
Pediatra y Psicoterapeuta Conductual Infantil
Venezuela