DIVORCIO...¿Cómo
manejar la situación con los hijos?
| por
|
Carelys
Pachano de García |
|
Psicólogo |
Se
suele coincidir sin ninguna duda, al hablar de
la familia,
que ésta es el núcleo de nuestra sociedad
y que su importancia es vital para el sano desarrollo
de todos los seres humanos. Sin embargo, en
algunas circunstancias el divorcio puede ser una medida
necesaria, cuando la
relación de pareja se ha tornado demasiado conflictiva,
tiene repercusiones graves sobre los hijos y,
se han agotado todos los recursos
por solucionar la situación.
Cuando
dos personas deciden separarse, cualquiera que sea el
motivo, ocurren una serie de hechos que suelen ser incómodos,
y en medio de todas las cuestiones legales y de la vivencia
emocional de cada miembro de la antigua pareja, existe
otra situación a la que muchas veces no se le
da la importancia suficiente y que requiere de un adecuado
manejo para sobrellevarla, y es la vivencia que los
hijos están teniendo de esta separación.
Cuando ocurre una separación, los hijos experimentan
una especie de duelo, por la pérdida
de la vida con los padres juntos y por el rompimiento
de la estabilidad familiar, con todo lo que esto
implica, además de la amplia gama de sentimientos
que se producen. Los hijos pueden experimentar sentimientos
de culpa por la percepción de que ellos pudieron
ser los responsables de que sus padres se separaran,
situación que en muchos casos se presenta por
el señalamiento de alguno de los padres o de
ambos hacia el hijo "que con sus comportamientos
hizo que su papá o mamá se fuera".
También pueden experimentar rabia ante alguno
de los padres o ante ambos por lo que está viviendo,
así como impotencia por la sensación de
no poder hacer nada para evitarlo y, por supuesto tristeza
ante todo lo que está presenciando. Otros pueden
encerrarse en sí mismos como parte de un
mecanismo de defensa contra el daño que la separación
le ocasiona, o pueden mostrar rebeldía,
fallos en la escuela... Sin embargo, no todos
los niños reaccionan de la misma manera, lo que
depende fundamentalmente de sus características
personales y de cómo se esté manejando
la situación de separación o divorcio.
Se
ha comprobado que es preferible para la estabilidad
emocional de los hijos, unos padres separados pero felices
a unos padres juntos pero que viven peleando, sin llevar
ninguna relación de amor. Ellos llegarán
a entenderlo, si es bien manejado e incluso podrán
llegar a asumirlo como una experiencia más de
su vida que los hará crecer como personas. Sin
embargo, para que los hijos puedan comprender la separación
y adaptarse poco a poco al nuevo estilo de vida, es
importante considerar varias recomendaciones generales
para el manejo efectivo del mismo:
En
principio es importante mantener una actitud
abierta y clara, explicar sinceramente (sin
detalles dolorosos) lo que está pasando
y el porqué, sin culpar a nadie y
mucho menos a los hijos; hablar con ellos en
el momento apropiado, estimular a que pregunte
lo que desee y contestarle con sinceridad, tomando
en cuenta su edad, capacidad de comprensión
y sus características personales. Además
debe permitírsele expresar sus sentimientos
ante el divorcio cuando así lo desee
y comprenderlo, y que sepa lo que sus padres
están sintiendo también.
|
Los niños tienen el derecho de ver y estar con
sus padres cuando así lo deseen, así que
no deberá prohibírsele el poder hacerlo.
Pueden conversar y llegar a un acuerdo acerca del régimen
de visitas, vacaciones...y por supuesto también
deben acordar mutuamente las normas a señalar
en ambos hogares para que no existan confusiones. Por
todo esto, deben tratar de llevar una relación
respetuosa entre ambos, no expresar cosas negativas
del otro delante del niño, y no utilicen al niño
como mensajero, ni para obtener beneficios propios,
ni para interrogarlo intentando explorar qué
hace o deja de hacer el otro; ni tampoco amenacen a
su hijo como un castigo a su comportamiento, con llevarlo
o dejarlo con el otro progenitor. No sometan a su hijo
a la difícil situación de escoger con
qué progenitor quiere quedarse, esto genera angustia
y sentimientos encontrados.
En el caso de que exista una nueva pareja, darle tiempo
al niño para que la conozca y se adapte a la
nueva relación, deje que sea él quien
decida como llamarla, pero tomen en cuenta que es preferible
el papel de una buena amiga o de un buen amigo que no
asuma las responsabilidades y aplique normas disciplinarias,
que le corresponden a su padres biológicos.
Durante todo este proceso de separación, los
hijos necesitarán más de cada uno de sus
padres, compartan el mayor tiempo posible con ellos
y exprésenle su amor hacia ellos y que esto no
cambiará. No lo llenen de cosas materiales para
tratar de llenar espacios de afecto y no sentirse culpables.
También
es importante que no fomenten las fantasías de
reconciliación que pueden tener sus hijos, si
su decisión es definitiva, hagánselo saber
para que ellos puedan terminar de cerrar su proceso
y comprender la situación.
Visiten el colegio de sus hijos e informen a su maestra
la situación que están viviendo, solicitando
toda su cooperación ante su rendimiento académico.
Estén atentos ante cualquier conducta negativa
que pueda presentar su hijo que se prolongue más
de lo esperado y consulte algún profesional especializado.
|
Recuerde que no debe transmitir a su hijo la experiencia
negativa que pueda haber vivido con respecto a "las
relaciones amorosas", explíquele que
no todas tienen porqué ser así y fomente
una actitud abierta ante el tema y no la predisposición
al fracaso en todas las relaciones que pueda llegar
tener.
|
Carelys
Pachano de García
Psicólogo
Venezuela
|
|
|
0
a 5 años
6
a 10 años
|
|
ARTICULOS |
|
|
CONSEJOS:
|
Juega
todo lo que puedas con tus hijos!
A través del juego conseguirás que crezca
con tu apoyo y te sienta cerca. También favorecerás
su desarrollo motriz e intelectual.

Añadir esta página a Favoritos
|
Links
de interés |
|
|
|
|
|
|