Numerosas teorías psicológicas plantean
que la agresión, es un patrón de
respuestas adquiridas en función de determinados
estímulos ambientales (familiares) según
una variedad de procedimientos; algunos de ellos son:
a)
La agresión adquirida por condicionamiento clásico
por el uso de los premios y castigos como moldeadores
de la conducta. Ellis (1986).
b)
La agresión adquirida por aprendizaje social
a través de la observación. Bandura (1986)
c)
La teoría de Aprendizaje de Skiner (1952), que
evidencia que la agresión es adquirida por condicionamiento
operante.
d)
Maslow (1964) da a la agresión un origen cultural
y dice que surge como "una reacción ante
la frustración de las necesidades biológicas
o ante la incapacidad de satisfacerlas".
e)
Mussen y otros (1990), sostienen que la agresión
es el resultado de prácticas de socialización
en el seno familiar y que los niños que emiten
conductas agresivas, provienen de hogares donde la agresión
es exhibida libremente, existe una disciplina inconsistente
o un uso errático del castigo.
La
mayoría de los padres han aprendido a desempeñar
su rol a través de la observación de su
propia crianza, es por ello una generalidad que se repitan
los mismos patrones de crianzas que sus padres usaron
con ellos, y que en el sistema cultural venezolano se
ha basado en el sexismo, el machismo y el autoritarismo.
Términos éstos que generan una gran cantidad
de errores de concepto y que la misma evolución
social venezolana se ha encargado de modificar en el
tiempo, pero que sin embargo siguen causando estragos
en la propia estructura social venezolana.
Como
parte del proceso de socialización, los padres
necesitan estar conscientes de la influencia que ellos
ejercen sobre sus hijos a través de su ejemplo,
lo cual según el aprendizaje social nos dice
que los niños aprenden formas de comportarse
en base al comportamiento de sus padres.
Partiendo
de la premisa que las conductas agresivas tienen
su origen y mantenimiento en el seno familiar, el Centro
de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas
y Sexológicas de Venezuela, de corriente cognitivo
conductual, ha elaborado una serie de
recomendaciones para obtener un buen estilo
de crianza y educación de los hijos, estas son:
1
- La comunicación frecuente y satisfactoria
entre padres e hijos.
2
- Incentivar la colaboración mutua entre todos
los integrantes del hogar.
3
- Demostraciones efectivas de afecto.
4
- La reunión familiar para establecer las normas,
dar y recibir afecto y compartir.
5
- Estimular la confianza.
6
- Propiciar la asertividad.
7-Tomar
en cuenta la recreación como parte de la vida.
8
- Establecer en el hogar de forma clara y precisa,
los deberes y derechos de cada uno de los integrantes
de la familia y exponer la responsabilidad de asumir
las consecuencias de los actos cometidos.
9
- Aplicar de forma adecuada el binomio afecto-autoridad.
Si pese a lo antes descrito,
el niño (en especial el preescolar), emite conductas
agresivas, las siguientes indicaciones ofrecen sugerencias
para manejar estas conductas:
-
Un
niño debe aprender que una conducta agresiva
de cualquier tipo es inaceptable.
-
Es
un error responder con agresión a la conducta
agresiva de un niño.
-
En
el momento que su niño emita una conducta
agresiva, llévelo a un rincón de la
habitación y explíquele simple y firmemente
que no le está permitido golpear, morder,
patear, etc.
-
Evite
utilizar expresiones en contra del niño,
tales como "eres malo, malvado, insoportable",
etc.
-
Refuerce
positivamente cuando se comporte en forma correcta
y amable con los demás.
-
Preste
especial atención a su conducta en situaciones
grupales, y esté listo para intervenir en
caso necesario.
Si
estas conductas aumentan en frecuencia y se mantienen
en el tiempo, alterando en buen funcionamiento del pequeño
y su familia, entonces es hora de acudir a una ayuda
especializada.
Apoyándonos
en diferentes autores como Bianco (1991), Coleman (1996),
Kasdin (1989), Moles (1991), Satir (1991), se propone
el siguiente plan de tratamiento de las conductas agresivas
en niños:
1
- Diagnóstico preciso y evaluación
eficiente de la conducta agresiva.
A
través de una buena historia clínica,
es importante realizar una etiología conductual
de la conducta agresiva, y una definición operativa
de la misma. Con el diagnóstico preciso se planifica
el tratamiento a seguir.
2
- Terapia de la Conducta Infantil.
Orientada
específicamente hacia la conducta problema y
su tratamiento, aplicando técnicas de modificación
conductual.
3
- Terapia Familiar.
Durante
este proceso, el terapeuta evaluará a la familia
en relación a: la comunicación, las relaciones
familiares, las estructuras de poder, el binomio autoridad-afecto,
etc.
4
- Entrenamiento a los padres.
Se
procede a entrenar a los padres como generadores de
conductas en sus hijos, en técnicas de aplicación
de castigos, reforzamiento, modelamiento etc.
5
- Terapia Cognitiva
A
través de la intervención de los procesos
cognitivos (pensamientos) del niño, se aclaran
conceptos, se tumban mitos, se incluyen visualizaciones,
programación neurolingüística, etc.
Para
concluir podemos decir que la agresividad es
una conducta no operativa, que trae consecuencias a
corto y largo plazo para quien la emite y para quienes
lo rodean, pudiendo llegar a convertirse en una manera
de comportarse, como forma general de cotidianidad y
desencadenar sucesos realmente lamentables para todos
los involucrados. Además la familia y sus relaciones
surgen como generadora de las conductas agresivas de
los niños.
Dr Eduardo Hernández
González
Pediatra y Psicoterapeuta Conductual Infantil
Venezuela